jueves, mayo 01, 2008

Día del Catequista


Este Sábado 03 de Mayo, con motivo de la Celebración del Día del Catequista,(Fecha que se celebrará en nuestra Parroquia) se llevará a cabo una Jornada de 10:00 a 12:00 hrs, que tendrá caracter formativo y de reflexión. Esta vez en la jornada nos acompañara el Padre Edgardo Fernández Apablaza, Capellán Parroquial.
Toda esta actividad se llevará a cabo en los salones de Parroquia y finalizara con una Misa.
Están convocados todos los catequistas del Universo de nuestra Comunidad Parroquial, eso significa tanto Sede Parroquial como comunidades.

Misa de San José Obrero, en recuerdo del Día 01 de Mayo

No hay santo más grande después de la Virgen María que san José. Él no habló. Fue el maestro del silencio. Pero es el santo más grande. Hay una distancia infinita entre san José y todos los otros santos de la Iglesia. Es la mayor santidad que ha habido después de Jesús y María. Está al borde mismo del orden hipostático.

La razón de la santidad sin parangón de San José está en su unión virginal con María. Está en la elección por parte de Dios de quien sería el padre adoptivo de Jesús. Una misión excepcional requiere una gracia excepcional.

San José ilumina una dimensión esencial en la vida cristiana: el trabajo. San José fue un auténtico obrero en el pleno sentido de la palabra, y el único hombre que compartió con el Hijo de Dios la tarea de todos los días. José pasa la vida no sólo en la meditación y la oración, sino también en las fatigas de su artesanía. José es el símbolo de la dignidad y de la aplicación en el trabajo. Aquí hablamos de trabajo en sentido amplio: cualquier actividad productiva, que, por lo general, requiere un cierto esfuerzo por parte de quien la realiza: desde responder el correo a leer un artículo cultural que contribuye a la propia formación o charlar con un hijo o con un amigo, tratando de ayudarle.

Para los antiguos el trabajo manual era una tarea inferior. Aristóteles pensaba que «la persona que vive una vida de trabajo manual o de jornalero no puede entregarse a las ocupaciones en que se ejercita la bondad». Por eso decía que «La felicidad perfecta consiste en el ocio». Los filósofos antiguos despreciaron cualquier tipo de trabajo.

La verdadera revalorización del trabajo llegó con el cristianismo. «Si alguno no quiere trabajar—decía rotundamente san Pablo—, que tampoco coma» (2 Tes 3, 10). El trabajo no es una realidad exclusivamente profana. Pablo en 1 Cor 10,31: «Ya comáis, ya bebáis o hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo para gloria de Dios». Cumplir bien con el trabajo es una obligación religiosa. No es válido eso de “los negocios son los negocios”.

Nuestra Comunidad Parroquial, llevó a cabo la Misa, Presidida por nuestro Párroco Padre Mario Erazo en conmemoración de este 01 de Mayo, con la presencia de autoridades comunales y organismos cívicos, que dieron realce a esta magnífica ceremonia.

A continuación les dejo fotografías que grafican este momento.


Aquí Los tre marios, como ellos se denominaron, de izquierda a derecha el Sr. Mario Gamboa, al Centro nuestro Párroco Padre Mario Erazo Flores y al otro extremo el Concejal y Catequista Sr. Mario Nuñez

En esta fotografía aparecen los integrantes del Coro, que este día nos acompañaron en la misa.

Al termino de la misa se brindo un esquinazo, que dieron un marco muy emotivo a toda la ceremonia.





Aquí momentos importantes de la misa y la concurrencia a ella.











Los Jóvenes de Confirmación siempre dispuestos a colaborar, aqui en el grupo de Acogida.









Tambien estuvo presente el Alcalde de Concón Sr. Oscar Sumonte, quien le toco leer la Primera Lectura.

Jornada Vocacional de Jóvenes

Todos los años, como es tradición, nuestra comunidad parroquial acoge a los jóvenes de confirmación los que llevan a cabo una Jornada vocacional- convivencia de cada año, y todas las actividades desarrolladas apuntan a este fin inmediato.
Es por tal razón que una de las mayores alegrías que Dios ha regalado a nuestra comunidad, es el haber visto y sentido en carne propia como muchos jóvenes que, a pesar de que nuestra sociedad actual proclame lo contrario, se interesen por los valores cristianos, es decir se interesen por el Reino de Dios. Es así como habla un corazón agradecido, por la asistencia de un gran número de jóvenes a la jornada vocacional organizada por los catequistas de confirmación de jóvenes.
Hubo un número bastante considerable de jóvenes. Su presencia animó y dio vida a la comisión de los catequistas, encargados de poner en marcha esta jornada, los cuales se prepararon con anticipación.
La jornada se dio inicio a las 5. 00 PM del día sábado 26 de abril, con la dinámica de presentación y bienvenida a cargo del Catequista de Confirmación Sr. Ugalin Conejeros y del equipo encargado de dirigir esta jornada,
Durante el día sábado, las actividades se desarrollaron con normalidad, como se había planificado anteriormente. Lo que más les agradó a los jóvenes, por testimonio de ellos mismos, fue la convivencia con los hermanos de la comunidad, ya que se notó mucha apertura y disponibilidad mutua.
Los temas que se compartieron, para invitarlos a reflexionar a los participantes, fueron muy acertados, como por ejemplo: La Vocación, Jesucristo, además los organizadores con su alegría y creatividad supieron llegar al corazón de estos buenos muchachos.

Aquí les dejo imágenes de esta actividad














lunes, abril 28, 2008

ACTIVIDADES PASTORALES EN EL MES DE MAYO 2008

ACTIVIDADES QUE SE LLEVARÁN A CABO EN EL MES DE MAYO EN NUESTRA PARROQUIA

1.- Jueves 01 de Mayo : Misa de San José Obrero, con motivo de la celebración del día
del Trabajador, esta se realizará en nuestra Parroquia a las
12:00 (Mediodia). Asistirán diferentes estamentos de orden
cívico (Trabajadores, Pescadores, Municipales, Carabineros,
Cruz Roja, Bomberos, etc.) como religiosos. Están todos invi-
tados.


2.- Sábado 10 de Mayo :Vigilia de Pentecostés en Parroquia, a partir de las 20:30 hrs
Comenzará con: - Acogida - Proclamar al Señor - Alabanza de
canto - Enseñanza en el Espiritu Santo - presentación de dones
y explicación de cada uno de ellos - Orar unos por otros -
cantos - chocolate.
Es importante que reflexionemos respecto a la proximidad de Pentecostés, para que nos inundemos del Espiritu Santo y poder con seguridad responder a estas inquietudes, que se traducen en estas 3 preguntas.

1. ¿Podemos decir que somos hombres "espirituales", es decir, que somos dóciles al Espíritu Santo?

2. ¿Pedimos mucho al Espíritu Santo para que nos inspire lo que debemos hacer, y para que nos dé la fuerza de cumplirlo?

3. ¿Platicamos con frecuencia con el Espíritu Santo?

Al inundarnos del Espiritu Santo, saber servir y utilizar:

EL DON DE LA SABIDURÏA
¿Cómo se obtiene el don de la sabiduría? Al decir que es un don, queda claro que es un regalo. Muchas veces recibimos regalos que no utilizamos, que dejamos olvidados en algún rincón de la casa. Esto mismo nos puede pasar con los dones del Espíritu Santo. Para hacerlos crecer dentro nuestro, para hacerlos germinar y que no queden como semillas, es necesario una acción de parte del hombre. En este caso, el hombre tiene que estar dispuesto a gustar de la vida, de Dios. Ser capaz de desprenderse de todo para dejarse llenar por Dios, disfrutándolo.
El don de la sabiduría crece en el corazón más que en la mente.

EL DON DEL ENTENDIMIENTO
"Hace falta el estudio y hace falta la meditación; pero, sobre todo, hace falta la confianza de dejarse sorprender por el Espíritu en rincones llenos de promesa. Si el don de la sabiduría es "gustad", el de entendimiento es "ved". Ver con los ojos de Dios, entender con su mente, contemplar con su Espíritu. Reconocer la mano de Dios donde otros sólo ven circunstancias humanas, descubrir providencia en la historia, y amor en el sufrimiento"

EL DON DEL CONSEJO
¿Quién puede aconsejar? El que tiene sabiduría y entendimiento, y, además, es capaz de ponerse en el lugar del otro. Los consejos que recibe esta mujer de los distintos pastores no son malos, cada uno de ellos va diciendo una verdad, pero María es la única que llora con ella. Con su actitud le dice que no está sola, que ella está a su lado, que Jesús también la escucha y la comprende en su sufrimiento. Es necesario pedir con insistencia esta capacidad de aconsejar que implica necesariamente saber escuchar, ponerse en el lugar del otro, compadecerse, como tantas veces lo hizo Jesús y, por sobre todas las cosas, dejar de lado nuestros propios intereses para tratar de descubrir qué es lo mejor para quien necesita de nosotros un consejo.


EL DON DE LA FORTALEZA
Para poder vivir de acuerdo con lo que descubrimos, necesitamos del don de la fortaleza. Si no contamos con la ayuda de los demás, y especialmente con el impulso del Espíritu, nos cansamos, nos dejamos llevar por lo que es más fácil y, hasta traicionamos nuestras propias convicciones. La fortaleza nos permite, una vez que sabemos el camino, recorrerlo de la forma más directa, En la vida hay obstáculos que no se pueden vencer, pero en esos casos, Dios también nos da la fortaleza para no desanimarnos ni perder la esperanza.

EL DON DE LA PIEDAD
el don de la piedad. El "amor" está presente permanentemente en los medios de comunicación, en las películas, en los encuentros de catequesis… Sin embargo, no siempre entendemos bien qué quiere decir amar. El don de la piedad nos enseña a amar realmente.

EL DON DE LA CIENCIA
El don de ciencia, nos permite juzgar correctamente las cosas creadas y conocer los misterios de la obra de Dios. Este conocimiento no se puede fundar únicamente en la experiencia, sino que estamos todos llamados a, de alguna manera, tratar de conocer los misterios del hombre y del universo.

EL DON DEL TEMOR DE DIOS
Este don del Espíritu, aparentemente, es difícil de comprender. ¿Por qué pedimos tener temor de Dios? ¿Cómo vamos a tenerle miedo a un Padre?

Cuando hablamos de "temor de Dios", no nos referimos a tenerle miedo como, cuenta el Génesis, tuvieron Adán y Eva, que se escondieron de Dios después de pecar.

El temor de Dios no es miedo. El temor de Dios, es el "cuidado" del que habla el cuento. Es andar despacio para evitar actuar en contra de lo que Dios nos pide. Es pensar y reflexionar nuestros actos para que estén de acuerdo al pedido de Dios. Es ir por la vida sin llevarnos por delante a los demás. Es ir lentamente para adentrarnos en el maravilloso e insondable misterio de Dios.